Descripción
Virgen del Encuentro
María, la mujer que nos conduce al encuentro con Cristo.
Una escultura para acompañar un encuentro
La Virgen del Encuentro ha sido concebida y realizada en el Estudio Javier Viver y está disponible en diferentes tamaños para acompañar tanto la oración personal como espacios comunitarios, capillas o retiros.
Los tamaños mayores han sido concebidos especialmente para capillas y espacios destinados a retiros y encuentros.
DESCRIPCIÓN DE LA ESCULTURA
Una imagen de María pensada para acompañar encuentros que dejan huella.
La corona de la Virgen está formada por rosas y mariposas, símbolos que Javier Viver ha incorporado a la obra.
La corona tiene también un profundo significado esponsal: María, Esposa del Espíritu Santo, nos recuerda que cada persona está llamada a una unión íntima con Dios.
Porque el encuentro con Cristo no es solamente un momento. Es una llamada a dejarse transformar.
Hay encuentros que cambian una vida.
Hay momentos en los que algo sucede dentro de nosotros y ya no volvemos a mirar igual.
Una Eucaristía. Una conversación. Un retiro. Una persona que aparece en el momento preciso. Un instante de silencio en el que, de repente, descubrimos que Cristo estaba ahí.
La Virgen del Encuentro nace para acompañar precisamente esa experiencia: el encuentro con Jesús.
María fue la primera en vivirlo. En ella, Dios se hizo presente de una manera única. Fue el primer sagrario, la primera criatura que acogió en su interior al Verbo hecho carne.
Por eso María no nos retiene en ella. Nos lleva a Él.
Como en Caná, cuando dice:
«Haced lo que Él os diga».
Su misión maternal sigue siendo la misma: ayudarnos a abrir el corazón, reconocer a Cristo y dejarnos transformar por Él. La Iglesia enseña precisamente que la misión maternal de María favorece la unión de los creyentes con Cristo.










































